viernes, 22 de marzo de 2013

BAILAR LA PALABRA CAMBIO


Sentada tomando café con una amiga, con la que medito algunas mañanas en Centre d´Artterapia Ara http://araespai.blogspot.com.es/, en Barcelona, España,  charlaba sobre mi adaptación en la ciudad, también sobre mis hijos y sus proyectos futuros, ella me comentaba de sus problemas  con su hermana. Mi amiga es estudiante de Gestalt http://ca.wikipedia.org/wiki/Psicologia_de_la_Gestalt, por lo que creo que ella tiene una visión muy particular sobre cómo entender sus  relaciones.  Escuchaba sus palabras, la reflexión que hacia sobre ella misma, entonces me dijo: “Yo estoy cambiando y la gente que está a mi alrededor no lo comprende”, ese yo estoy cambiando me impactó; mi cabeza dio un giro, me quede mirándola sin decir nada, terminamos el café, nos despedimos, cada una emprendió la vuelta a la faena del día.
También, recordé la conversación con otra buena amiga donde  puntualizaba, que siempre cambiamos, el cambio es parte de nuestra naturaleza, el movimiento es la metáfora del cambio, siempre estamos en movimiento, solo que puede suceder que en vez de movernos hacia adelante nos movamos hacia atrás, y lo que está puesto sobre el tapete es la necesidad de movernos hacia adelante, en un esfuerzo para el  avance y  desarrollo positivo.
La palabra <Cambio> resonaba dentro de mí con cierta ingenuidad, pero por estar precisamente atravesando un momento de cambio en mi vida y sabiendo que estos son aspectos centrales para el ser humano desarrollados por psicólogos y creativos; inmediatamente me deje llevar por el fogonazo y me dispuse a escribir esta reflexión  a la escucha de una voz interna que me decía: escribe sobre el cambio!
Al estar en el proceso de crear una danza, estamos también en el proceso de CREAR VIDA y la vida es un constante cambio.
Al iniciar la creación de una danza, entiendo que entramos en el terreno de la cognición, la experimentación y la comunicación. Aunque, los participantes no  comprendan, esto no impide empezar el proceso de creación y exploración para generar movimiento nuevo, para crear un cuerpo saludable física mental y emocional, entonces, introduzco en los contextos para la creación, vocablos como “conciencia”, “sensación”, “imaginación”, “representación”, “emoción”, “percepción”, solución a problemas, etc. Todo lo que se vaya a mover en la persona estará también vinculado a sus emociones, pues los procesos afectivos y emocionales dependen del conocimiento de la persona, está claro para mí, la importancia de articular entre los participantes a mis talleres, las ideas, su relación con el medio, y aspectos tan importantes como la motivación y las emociones. 
Para iniciar el proceso de cambio hay que llegar al interior de la persona a esos espacios inaccesibles que están vinculados a su naturaleza personal y social.

Les comento: "Hay que profundizar, porque vamos a trabajar con nosotros mismos",  y en esto debemos conocer cómo es el cuerpo, como funciona nuestra mente, cuáles son nuestros esquemas aprendidos para conocer e interpretar el mundo, como articulamos con el entorno y el colectivo; para establecer cambios en nosotros mismos, empezaremos por saber lo que ya existe en nosotros, para luego cambiar los esquemas de comprensión de nuestro mundo interior y del mundo al cual pertenecemos. 
Quiero cambiar, ¿Cómo empezar? Podemos hablar aunque las palabras suenen duras, de destruir, sustituir con intencionalidad y entrar en fases de limpieza, es  un re -aprender; luego, todo el cuerpo entra en acción, para reorganizar situaciones y cambiar la percepción que tiene de estas, para encontrar soluciones y todo esto porque tenemos la capacidad de “darnos cuenta”.
Cambiar es un acto creativo, y les anuncio, que en esto no podemos generalizar, no somos más o menos  creativos, esto no es un asunto de genialidad, yo les hablo primero que es importante adoptar una “actitud creativa" <creerlo>, pues lo somos, somos potencialmente creativos,  aun sin darnos cuenta "algo" dentro de nosotros nos ofrece sensaciones reparadoras que nos permiten adoptar nuevas ideas y maneras originales de movernos, esto, hay que desarrollarlo porque en nuestras vidas hemos estado en ambientes que no favorecieron nuestra creatividad.
En los procesos creativos para el cambio, utilizo pautas, reglas,  que permitan abrir, soltar, ampliar, expandir, flexibilizar, el cuerpo en acción, entonces,   la atención de los participantes se activa y eso es posible porque funcionamos en el “pensar haciendo”, para no estar perdidos en el pensamiento abstracto y pasamos  a estar atentos, esto es el cultivo de la < recepción plena> de la <escucha comprensiva> desde la acción.
A veces los participantes de primera vez, no comprenden, no se hace fácil salir del pensamiento abstracto y repetitivo del pensamiento y movimiento que aparece y se impone, de la forma estereotipada, entonces,  les aclaro que  en  la pantalla que tenemos delante de los ojos,  lo que vemos puede no ser lo real, es una imagen borrosa de lo que creemos es la situación y que la manera de cómo creemos funciona la mente, esta resumido en conceptos que aprendimos en la escuela, en la familia, con nuestros grupos sociales, etc. que nos alejan del deseo de cambiar de  ser y estar mejor con nuestras decisiones y responsabilidades.
Por muchos años, nos han enseñado que el pensamiento está ubicado sólo <allá arriba> en la cabeza, generado en ese pequeño espacio protegido por la <Dura Madre>; entonces puntualizo, estamos intentando encontrar el cambio en la conciencia, es decir un despertar. 
! Quiero bailar¡ Es la expresión usual, del participante, alguno de  ellos manifiestan que su objetivo, el  propósito es únicamente bailar. Estamos intentando danzar y pasarla bien, disfrutar del movimiento, no venimos aquí a saber quiénes somos y como somos.
Pero una cosa va con la otra, bailar lleva al cambio y al cambiar bailaremos mejor; nuestros propósitos  se desarrollan, porque cada momento que atendemos el cuerpo en movimiento y aun sin movimiento, éste hace presencia, al empezar a movernos, estamos expresándonos, comunicándonos y materializando espacio, en ese preciso momento en que estamos atentos, escuchándonos  y sintiendo,  es cuando surge el movimiento, entonces allí,  estamos con un cuerpo pensante o en un pensar haciendo. Esto es un cambio, muy interesante, donde la manera de percepción da un giro, a lo mejor nos daremos cuenta más adelante, pero es la manera de empezar a conocer algo de nosotros, de cómo funcionamos.
El movimiento aparece y hace sentir vivo a quien lo experimenta, y hablo de movimiento desde tomar un lápiz de color y pasarlo sobre una hoja de papel en blanco, hasta gesticular o representar un personaje con todo el cuerpo, entonces, nos damos cuenta que hay cambios físicos evidentes, sobre todo el ritmo respiratorio, este paso es importante donde el cuerpo protesta o consiente el hacer, para pasar a ver las cosas de manera nueva, !agudeza de percepción¡ les comento: Busca con todo tu cuerpo la manera de  resolver la relación con el espacio, la gravedad y los objetos que pueden estar presente en la sala, con el otro que acompaña,  toda situación debe estar trabajada con curiosidad para encontrarle una solución, así que observo cómo , ellos(as) avanzan hacia un pensamiento fluido, a la invenciones de estrategias que  desarrollaran  su habilidad de tomar decisiones, transformación de un cuerpo que ante el bloqueo o la coraza, encuentra una salida a sus estados estáticos, miedos, inseguridades, angustias y  entonces digo “la creación moviliza lo que está paralizado en nuestros cuerpos y en nuestras mentes”.
Introduzco la palabra "cambio" para hacerla amable y confiable, también para hacerla cercana, muchas veces se sorprenden al darse cuenta que al inicio de la práctica nos topamos con alguna  incapacidad, alguna incomodidad nos sostiene, es como trabarse por dentro, para luego hacer un pequeño esfuerzo; el objetivo es destrabarse y fluir, porque expresarse a través del movimiento en una corta danza, en un dibujo, a través del  canto o la escritura de un poema, etc, es la expresión del encuentro con el “sí mismo”, por lo cual al crear expreso algo de mí,  dándome cuenta de lo que es propio, lo que es prestado, lo que es ajeno, lo que me perturba, lo que quiero fortalecer.
Todo esto me hace pensar como este trabajo desde un arte, puede contribuir a un problema mayor, que nos afecta como seres humanos que somos, puede contribuir como encuentro en el proceso de auto-curación, donde lo primero es la catarsis y purificación, para luego comprender que la expresión que logramos poner afuera,  se puede transformar; no es solo para mí, sino que ella como obra artística genera información, dialogo; ella, trasciende, comunica nuestros estados emotivos, también para producir estados emotivos en el espectador; sin pretensiones de  cambiar a quien mira la obra, pero, si, con la potencia de conmover al otro,  a través de la belleza. Y hablamos de conmover, seducir, movilizar la emoción del otro, y no de iniciar análisis o interpretación de lo que se está elaborando, mostrando y presenciando.
Se asoma la movilización,  el pase de una postura a otra, de una cualidad de movimiento a otra, una forma, otra forma, una tercera forma, introduzco él: cambio, a veces serán más de 50 cambios, o más,  los movimientos convencionales se empiezan a agotar, después, ¿De dónde sacar un movimiento nuevo? , ¿A dónde acudir?, cuando hemos agotado los temas, podemos seguir encontrando nuevos motivos que expresar, entonces el movimiento queda despejado o al descubierto, se “és” un cuerpo verdaderamente sencillo, amable, también, 'humilde'. Derrumbadas las pretensiones, debilitado el “ego”, fluye un movimiento con menos emoción un tanto menos pulsional. Estamos transformando amigos(as) es mi comentario y allí les dejo un espacio de reflexión.
En estos espacios para la transformación nos hacemos amigos, aceptando la diversidad, se establece una relación respetuosa hacia el otro, desarrollamos el sentido de la colaboración pero sobre todo se pone al descubierto la necesidad del cuidado individual del proceso mental generado a partir del auto observación. Así mismo se gestiona que no hay espacio para el pensamiento destructivo: cuestionamientos, comparaciones, calificativos, encasillamiento de uno mismo o del otro.
Nos han impuesto la idea que el artista, el creador de lo nuevo, el que fluye con el cambio, es distinto al ciudadano común, que día a día  camina por las calles de nuestras ciudades, pero resulta que ese “algo”, esa manera particular de decodificar lo que tenemos dentro y frente a nuestros ojos, no es exclusivo de los artistas, ese “algo” es propio en todos los seres humanos es una sensibilidad que poseemos todos, que se materializa en cada una de nuestras pequeñas obras cotidianas.
Para concluir el tema del cual estoy segura hay mucho más que decir e iniciando la primavera de 2013, retomo alguna de mis reflexiones personales desde el Arteterapia, disciplina que guía mis proceso emprendidos en estos últimos años, y concluyo que mas que  conocer las razones que llevan a los seres humanos a crear para cambiar, lo hermoso de todo esto estriba en descubrir como los seres humanos aprendemos desde nuestra propias experiencias a transformar conflictos personales en arte, así mismo, comprender la importancia de la creatividad para establecer cambios necesarios en todas los ámbitos de la producción humana y en el desarrollo personal del individuo.













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